El pasado viernes 24 de octubre, nuestros compañeros y compañeras del proyecto BIODIVERSA, Raquel Lacasta, Ana Garcés, Pierre Mignard y Oreto Fayos, participaron por segundo año consecutivo en la Feria Regional de Barbastro (FERMA), un evento profesional, socioeducativo y lúdico que puso el foco en los retos actuales del sector agrario.
Durante la jornada, se presentaron diferentes actividades y propuestas que despertaron el interés de niños, jóvenes y público general. El objetivo principal fue difundir la labor de la investigación y el desarrollo en el sector agrario, subrayando la importancia de conservar la biodiversidad y contribuir al fortalecimiento de unos sistemas agrarios sostenibles y resilientes frente a los efectos del cambio climático.
Entre las propuestas más participativas, destacaron las actividades ‘Comprueba tu nivel de hortelano’ y ‘Adivina cuál es la más dulce’. En la primera, los asistentes pudieron poner a prueba sus conocimientos identificando semillas de distintas hortalizas: desde las más conocidas, como las de melón o tomate, hasta otras más difíciles de reconocer, como las de cilantro o perejil. Y en la segunda, los participantes degustaron diferentes variedades de manzana e intentaron adivinar cuál era la más dulce, complementando la experiencia sensorial con la medición del contenido en azúcares del zumo de estas variedades de manzana mediante un refractómetro. Con ambas actividades se combinó el juego, la observación y la ciencia, ofreciendo una experiencia divulgativa, práctica y divertida para todos los públicos.
En paralelo, en FERMA se llevaron a cabo talleres de trabajo dedicados al intercambio de ideas y a la presentación de proyectos innovadores del sector agrario. Uno de ellos fue el proyecto ‘Revitalización de la huerta de Barbastro’, que busca recuperar huertas tradicionales, que en ocasiones habían quedado abandonadas, dinamizar los pueblos y poner en valor los recursos autóctonos de la comarca. Entre los cultivos más representativos de la zona, destacan tomates, pimientos, berenjenas, judías verdes, bróquil ahijado, lechugas, acelgas, espinacas y borrajas. Esta gran variedad de verduras y hortalizas reflejan bien la riqueza agrícola y cultural de la zona, fruto del trabajo de generaciones de hortelanos y hortelanas que han mantenido la tradición local.
En esta edición de FERMA, cabe destacar la participación de alumnos de infantil y de secundaria, y además de alumnos de ciclos formativos relacionados con el sector agroalimentario. Una experiencia enriquecedora que ayudó a fomentar el interés por el mundo rural y sus valores a los más jóvenes.








